El municipio de Santanyí tiene algunas de las calas más conocidas de Mallorca, y también algunas de las más fáciles de disfrutar mal: llegar a mediodía en agosto, sin sitio para aparcar y con la toalla a medio metro de la siguiente. Esta guía es la que damos a los amigos que nos visitan, y a los compradores que quieren entender por qué esta costa es distinta.
Caló des Moro
La postal más repetida del sureste: una cala estrecha entre acantilados, agua turquesa y pinos hasta el borde. Se llega a pie desde la zona de Cala s'Almunia, por un sendero con algún tramo de roca. Es pequeña y no tiene servicios, así que en verano se llena muy pronto. Nuestro consejo: ir a primera hora, o disfrutarla desde las rocas en primavera y otoño.
Cala s'Almunia
A pocos minutos de Caló des Moro y mucho más auténtica: casetas de pescadores, varaderos y un baño entre rocas con el agua más clara del día. No es una playa de arena, sino un rincón para bañarse y quedarse mirando. Ideal temprano, antes de que pase la gente camino de Caló des Moro.
Cala Llombards
Arena fina, agua tranquila y casetas de pescadores a los lados: probablemente la mejor cala de Santanyí para ir con niños. En temporada hay chiringuito y hamacas. Por encima se extiende la urbanización de Cala Llombards, de villas entre pinos, una de las zonas residenciales más buscadas del municipio.
Cala Santanyí
Una cala amplia de arena al final de un pequeño valle, con servicios en verano y un paseo por los acantilados hasta el arco natural de Es Pontàs, uno de los paisajes más fotografiados de la costa. Es la cala más cercana al pueblo, a unos cinco minutos en coche.
Cala Mondragó y s'Amarador
Dentro del Parque Natural de Mondragó: pinares, dunas y dos calas de arena unidas por un sendero junto al mar. Cala Mondragó (también llamada Font de n'Alis) y s'Amarador son de las pocas calas del sureste rodeadas de naturaleza protegida, sin edificios en primera línea. Hay aparcamientos en los accesos del parque.
Cala Figuera
No es una cala para tumbarse, sino para pasear: un fiordo estrecho con casetas de pescadores, barcas de colores y un puerto que sigue funcionando. Al atardecer, con los restaurantes del muelle abiertos, es de los lugares más bonitos de Mallorca.
Las calas de Santanyí se disfrutan en mayo, junio, septiembre y octubre. En agosto, la mejor hora es la que la mayoría todavía no conoce: antes de las diez.
Consejos prácticos
- En julio y agosto, llegue antes de las 10:00 o después de las 17:00: el aparcamiento es lo que se agota primero.
- Lleve calzado cómodo para los senderos de Caló des Moro y la costa de Es Pontàs.
- Respete las zonas de posidonia y no deje nada en la cala: muchas no tienen papeleras.
- Fuera de temporada, la costa se queda casi para usted: el agua sigue agradable hasta bien entrado octubre.
Si le gustaría vivir a pocos minutos de estas calas, en nuestro buscador puede filtrar por zona: Cala Llombards, Cala Santanyí, Cala Figuera o Portopetro, entre otras.